jueves, 2 de mayo de 2013

Pero... ¿y los supervillanos?

Todos hemos soñado alguna vez con tener superpoderes. Volar, ser invisible, poder detener el tiempo, mover cosas con la mente... Vamos, a todos nos molaría saber cómo sería. Y muchos, más en concreto, han soñado con ser el superhéroe oficial de una ciudad, o tener una banda de superhéroes, o incluso combatir el crimen a escondidas por la noche...
Sin embargo, hay determinadas cosas en esta vida, que me hacen cuestionarme qué es lo que haría yo si tuviese superpoderes. ¿Los usaría para hacer el bien? Salvar a la gente, evitar accidentes y ser aclamado y querido por multitud de gente es un sueño que muchos persiguen. Pero... ¿y los supervillanos? Con la misma facilidad que un superhéroe salva al mundo, el supervillano lo pone en peligro. Hace daño. Mata gente. Sacia su ira. Luego pienso en la cantidad de veces que los malos consiguen la victoria... y se me pasan las ganas.
Pero imaginaos por un momento que os pilla un mal día. Vuestro jefe os grita, vuestra novia os deja y vuestras ilusiones desaparecen. Al llegar a casa en lo único que pensáis es en la posibilidad de quitaros la vida, y entonces... ¡ZAS! Notáis un pinchazo en el cuello... os volvéis más fuerte... más indestructible... descubrís que podéis lanzar rayos con las manos... ¿Qué hacéis? Salvar el mundo os aseguro que no.
Si un joven llega a casa recién friendzoneado, tras estar 7 meses (por poner un mínimo) intentando conseguir salir con una chica, (porque eso es lo que hacen los tíos) y se da cuenta que todos sus esfuerzos han sido en vano, todas sus estrategias han sido pisoteadas y todo lo que queda de esa partida son intenciones... Lo único que puede hacer ese joven es soñar. Soñar con ser el mayor hijo de puta jamás conocido y al que todos teman. Soñar con poder cortar miles de cabezas sólo pestañeando. Soñar con saciar su ira y su odio destruyendo todo lo que encuentra a su paso. Soñar... y resignarse.
Después de meses cosiéndose su traje de superhéroe, ese chaval se da cuenta de que no le sirve. Le queda pequeño. Ha empleado mucho tiempo de su vida en algo que no se puede poner, ni se lo podrá poner jamás... ¿Impotencia? ¿Ira? Sí. Es como si a ese pobre chico le condenaran a cadena perpetua por ser buena gente, por ser un buen amigo. Y allí se queda, sabiendo que no puede salir de esa celda. Encerrado. Suspendido. Acabado.
A ese tío le han jodido por ser una buena persona, por ser amable, por ser alguien con el que una chica quisiera salir. ¿Cuál creéis que es la solución? Sí. Lanzar rayos por las manos mola. Y mucho. Pero no es tan fácil como friendzonear a alguien. Eso se ve cada puto día. Y ahora vosotros/as diréis: -"No me jodas, seguro que tú también has friendzoneado a alguien. Le has hecho daño a una chica sabiendo que es muy buena persona por miedo a perderla como amiga." - Sí. Pero sin embargo soy de los que opta por que a todos los friendzoneados se os concedan un par de horas de rayitos e invisibilidad gratuita.

Esto ha sido más bien un cry que un hate. Pero mañana hablaré de los casuals. Para que veáis que vuelvo a ser el mismo...
Un puto abrazo y una patada en los cojones.

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